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Compras compulsivas durante pandemia

Desde que la pandemia por Coronavirus alcanzó a México, hemos visto conductas compulsivas de consumismo por parte de la población. Incluso, una vez que las autoridades invitaron a las familias a quedarse en casa, las compras compulsivas siguieron.

Primero, antes que de que se presentara el primer caso de Covid-19 en México, ya se habían agotado los artículos de limpieza. Cloro, desinfectante en aerosol, toallitas desinfectantes, alcohol y gel antibacterial fueron los principales artículos agotados en farmacias, tiendas y supermercados.

Ante el miedo de que otros productos también se agotaran, ocurrió la compra compulsiva de papel higiénico. Cientos de memes se compartían en redes sociales. Y pese a que nunca hubo un desabasto real de este artículo de primera necesidad, las familias aún guardan cajas y cajas de papel de baño.

No olvidemos la misión imposible de conseguir cubrebocas. Tanto en farmacias como en tiendas en linea el artículo aparecía agotado, y donde hubiera, los precios estaban inflados. No obstante, este desabasto se solucionó con las mentes emprendedoras y creativas de los mexicanos, quienes decidieron comenzar a confeccionar mascarillas de tela reutilizables.

Una noticia que afectó a los mexicanos, incluso más que la cantidad de muertos por coronavirus, fue que la industria cervecera pararía su producción por tiempo indefinido. Miles de personas hicieron filas sin respetar la sana distancia con tal se conseguir las caguamas para el fin desmana. Fue de tal extremo la compra compulsiva de esta bebida, que las tiendas tuvieron que racionar la venta, hasta que por semanas, parecía que estábamos en ley seca.

Estos han sido capítulos concretos que hubo durante la cuarenta, pero una constante que hemos podido notar son las compras por internet. Siendo realistas, es fácil dejarnos llevar por el encanto de adquirir productos nuevos, más cuando llevamos cerca de tres meses encerrados y con una vida totalmente sedentaria, aislada y llena de ansiedad.

Sí, somos un país consumista, sobre todo cuando creemos en los artículos limitados, las falsas ofertas y estamos en medio de una crisis mundial.