Por primera vez en la historia de la Iglesia Católica, la elección del sucesor de un pontífice reflejará un verdadero mapa global. Con la muerte del Papa Francisco a los 88 años, el Vaticano se prepara para un cónclave sin precedentes: más numeroso, más internacional y menos europeo.
Lejos quedó la época en que el futuro de la Iglesia se decidía casi exclusivamente entre italianos. Hoy, solo 18 de los 141 cardenales con derecho a voto son italianos, mientras que Asia y África ganan terreno como nunca antes. Latinoamérica no se queda atrás, con 24 cardenales electores listos para entrar en la Capilla Sixtina.
En ese grupo global, México alza la mano con dos figuras clave:
Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México (75 años)
Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara (74 años)
Ambos representarán al país en esta trascendental decisión. Aunque México cuenta con seis cardenales, los otros cuatro ya han superado la edad para votar. Aun así, su presencia simboliza la relevancia del país en el tablero eclesiástico.
Bajo el liderazgo del papa Francisco, la Iglesia ha cambiado de rostro: Mongolia, Lesoto, Tonga, Timor Oriental, Irán y Argelia son solo algunos de los países que ahora tienen voz en el cónclave. El número total de cardenales electores ha batido récord: 135 con derecho a voto, lo que augura una votación repleta de simbolismo, estrategia y diversidad.





