El primer centro comunitario LGBTIQA+ del Bajío celebra su primer aniversario con miles de beneficiarios y un impacto tangible en la salud mental y la cultura.
En un contexto donde la inclusión y el respeto a la diversidad se vuelven cada vez más necesarios, La Casa de Rubén se consolida como un referente en Querétaro. A un año de su apertura, este espacio ha logrado incidir de manera significativa en la salud mental, la cultura y la defensa de los derechos humanos de la comunidad LGBTIQA+.
Un refugio de inclusión y transformación social
Considerado el primer centro comunitario y cultural LGBTIQA+ del Bajío, el proyecto nació con el objetivo de brindar acompañamiento integral a una población que históricamente ha enfrentado discriminación, violencia y marginación. Su enfoque multidisciplinario articula cultura, educación, bienestar emocional e incidencia social.
Durante la presentación de resultados, su directora, Selene Flores, informó que más de 2,500 personas han sido beneficiadas a través de 187 actividades, organizadas en cinco ejes estratégicos:
- Cultura y expresiones artísticas
- Salud mental y bienestar
- Formación y sensibilización
- Incidencia y derechos humanos
- Industrias creativas y entretenimiento
Impacto en la salud mental
Uno de los logros más relevantes del centro ha sido su contribución al bienestar emocional. En su primer año, se han brindado más de 680 horas de acompañamiento psicoterapéutico, con decenas de personas que continúan en proceso, fortaleciendo su desarrollo personal y calidad de vida.
Asimismo, más de 130 artistas, talleristas y especialistas han colaborado en la consolidación de una red activa que impulsa la inclusión y la diversidad en la región.
Cultura y diversidad: un avance para Querétaro
En el evento conmemorativo, Daniela Salgado, titular de la Secretaría de Cultura Municipal, destacó la importancia de generar espacios seguros para las diversidades, reconociendo el impacto positivo de esta iniciativa en la sociedad queretana.
“Gracias por generar espacios seguros de paz y comunidad”, expresó, al tiempo que manifestó su deseo de que en el futuro estos espacios sean innecesarios en una sociedad más igualitaria.
Un referente para el Bajío
Con cifras contundentes y una labor constante, La Casa de Rubén se posiciona como un motor de cambio social en la región. Su trabajo no solo promueve la inclusión, sino que también impulsa el desarrollo cultural y el respeto a los derechos humanos.
Este primer aniversario confirma que la creación de espacios seguros es clave para construir una sociedad más justa, diversa y empática en Querétaro y en todo México.





