Un terremoto de magnitud 8.8 sacudió este miércoles la península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, generando una ola de alertas de tsunami en países del Pacífico. Aunque el Kremlin ha informado que no se han registrado víctimas, las autoridades rusas estiman que tardarán al menos una semana en evaluar los daños. El sismo ocurrió a las 11:25 hora local, y su potencia movilizó a gobiernos de varios países a tomar medidas inmediatas ante el riesgo de olas de gran magnitud.
En América del Sur, Chile, Perú y Colombia se mantienen en alerta. Chile ha evacuado a cerca de 1,5 millones de personas, incluida la Isla de Pascua, y declaró alerta roja en todo su borde costero continental. Perú ha cerrado 125 puertos y evacuado a más de 1.400 personas en las Islas Galápagos, mientras se espera la llegada de olas de hasta 2,31 metros. En Colombia, se decretó alerta naranja en cuatro departamentos, donde ya se realizan evacuaciones preventivas.
México y Ecuador han desactivado sus alertas de tsunami tras confirmar que no hay riesgo significativo en sus litorales. En Ecuador, el Instituto Oceanográfico de la Armada señaló que las ondas ya pasaron, aunque pidió mantenerse atentos. En México, la Secretaría de Marina descartó variaciones peligrosas para la población o las actividades portuarias.
En Estados Unidos, el gobierno confirmó que la amenaza de tsunami grave ha pasado completamente, aunque se mantienen algunas advertencias preventivas en la costa oeste. La Guardia Costera y FEMA fueron desplegadas en regiones como Hawái y California, donde se registraron leves aumentos del nivel del mar sin causar daños. El monitoreo continuará mientras persista el movimiento oceánico en el Pacífico.





