Excolaboradores de Nu México, el popular banco digital de origen brasileño, han denunciado públicamente un ambiente laboral tóxico al interior de la empresa. Acoso sistemático, homofobia, racismo, discriminación por nacionalidad y despidos injustificados forman parte de los señalamientos, respaldados por testimonios directos y procesos legales en curso.
Los denunciantes aseguran que, mientras la marca proyectaba una imagen progresista y diversa, dentro de sus oficinas prevalecía la exclusión, especialmente hacia empleados mexicanos. Algunos relatan haber sido marginados por hablar español, pertenecer a la comunidad LGBT+ o por ser mujeres. Uno de los casos más graves incluye un intento de suicidio derivado del maltrato laboral.
Varios testimonios describen una cultura de gaslighting, evaluaciones manipuladas y represalias contra quienes alzaban la voz. También señalan que los canales internos de denuncia no funcionaban y estaban controlados desde Brasil, sin apego a la legislación mexicana. En paralelo, la empresa continuó su expansión, obteniendo autorización para operar como banco en el país.
Actualmente, hay denuncias presentadas ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, Conapred e incluso instancias penales. Activistas laborales y abogados alertan que Nu estaría violando la NOM-035, que protege la salud psicosocial en los centros de trabajo. Las denuncias cuestionan el modelo de los neobancos que, bajo un discurso innovador, estarían vulnerando derechos fundamentales.





