Una bomba informativa estalló este fin de semana: Aristegui Noticias sacó a la luz una filtración masiva que pone contra las cuerdas a Televisa, la televisora más poderosa del país. Se trata de más de cinco terabytes de documentos, videos y audios que destapan la existencia de una célula clandestina dentro de la empresa, bautizada como «Palomar», encargada de fabricar campañas de desprestigio y noticias falsas contra empresarios, políticos y periodistas.
Según la investigación, mientras en pantalla Televisa proyectaba credibilidad, tras bambalinas operaba un equipo de bots, perfiles falsos y editores digitales que tejían una red de desinformación para proteger sus intereses y atacar a sus rivales. Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego, Andrea Chávez, Adán Augusto López y Carmen Aristegui son solo algunos de los blancos de esta maquinaria mediática.
El grupo, dirigido por Karla Aguilar Ballesteros y Manuel Torres Esquivel, actuaba desde reuniones secretas denominadas «War Rooms», con la complicidad de altos mandos como Emilio Azcárraga Jean, Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia. No se trataba solo de memes o fake news: elaboraban guiones, videos editados y audios manipulados que luego inyectaban en redes sociales para simular movimientos «ciudadanos».
La operación, activa entre 2018 y 2024, también habría influido en decisiones clave del poder judicial, como el apoyo a Arturo Zaldívar para encabezar la Suprema Corte.
¿La consigna? Actuar según sus propios intereses económicos y políticos, sin importar quién estuviera en el poder. Hoy, los documentos filtrados sacuden la credibilidad de una empresa que por décadas moldeó la opinión pública mexicana.





