El algoritmo no descansa. Y entre bailes virales y trends fugaces, un término empezó a repetirse hasta volverse imposible de ignorar: Therians. Videos de jóvenes con máscaras, moviéndose en cuatro patas o aullando en parques han convertido esta palabra en una de las más buscadas en redes sociales. Pero ¿qué significa realmente y por qué está generando tanta conversación?
¿Qué es un Therian?
La palabra proviene del griego therion (“bestia”) y se relaciona con la teriantropía (therianthropy), concepto que describe a personas que se identifican de forma emocional, psicológica o espiritual con un animal no humano.
Para quienes forman parte de esta comunidad, no se trata de disfrazarse ni de actuar: afirman que es una dimensión de su identidad. Algunos hablan incluso de un “despertar”, es decir, el momento en que reconocen esa conexión como parte central de quiénes son.
La identificación puede ser simbólica, espiritual o emocional, pero el punto común es la construcción de pertenencia y comunidad.
No nació en TikTok
Aunque hoy el fenómeno explota en plataformas como TikTok, Instagram o X, sus raíces se remontan a foros de internet de finales de los años noventa y principios de los 2000.
En esos espacios digitales surgieron comunidades otherkin, donde usuarios afirmaban tener identidades no humanas —a veces míticas, a veces simbólicas—. Dentro de ese espectro, los therians se distinguieron por identificarse específicamente con animales reales como lobos, felinos o aves.
Lo que cambió ahora es la exposición: las redes sociales hicieron visible algo que antes permanecía en nichos digitales.
¿Por qué se volvió viral?
La respuesta es simple: es altamente visual.
Máscaras artesanales, colas, movimientos corporales, prácticas de cuadrupedia (caminar o correr en cuatro extremidades) y relatos personales generan contenido llamativo, fácilmente compartible y debatible.
En algunos países de América Latina ya se reportan reuniones presenciales en parques donde jóvenes practican movimientos e interactúan desde esta identidad. El fenómeno pasó de lo digital al espacio público.
¿Es lo mismo que los furries?
No.
El furry fandom gira en torno a personajes animales antropomórficos dentro del arte, el cosplay o la ficción. En cambio, los therians sostienen que el animal forma parte de su identidad personal.
Los primeros interpretan personajes; los segundos hablan de quiénes son.
Entre expresión y polémica
El crecimiento del fenómeno también ha traído controversias. En redes sociales abundan memes, críticas y cuestionamientos. Algunos sectores lo interpretan como una forma de exploración juvenil y expresión identitaria; otros plantean preocupaciones relacionadas con límites sociales, convivencia y salud mental.
Además, la incomodidad que genera en parte del público puede explicarse desde factores culturales: romper normas tradicionales de comportamiento humano —como desplazarse en dos pies o comunicarse exclusivamente de forma verbal— provoca extrañeza. También influye el llamado “valle de lo inquietante”, esa sensación de incomodidad frente a algo que parece humano, pero no completamente.
Un debate que apenas comienza
Therians no es solo una tendencia viral: es un fenómeno social que plantea preguntas sobre identidad, comunidad, límites culturales y el papel amplificador de las redes sociales.
Lo que empezó como conversaciones en foros hace décadas hoy ocupa espacios públicos y titulares digitales. Y mientras TikTok sigue impulsando el tema, el debate sobre hasta dónde llega la identidad y dónde comienza la performance apenas está comenzando.





