Roblox enfrenta la mayor polémica de su historia. Una petición en línea ya supera las 100.000 firmas pidiendo la destitución de David Baszucki, CEO de la compañía, acusado de no garantizar la seguridad de millones de menores que usan la plataforma.
La campaña, iniciada el 9 de agosto, denuncia que Roblox ha ignorado denuncias de explotación infantil, ha permitido la circulación de contenido dañino y ha tomado represalias contra usuarios que exigieron mejoras. Los críticos señalan que el sistema automático de moderación castiga a jugadores inocentes, mientras depredadores reportados siguen activos.
El tema estalló tras la expulsión del youtuber Schlep, conocido por exponer a presuntos abusadores dentro del juego. Roblox no solo lo vetó, sino que también le envió una notificación legal acusándolo de “vigilantismo” peligroso.
A esto se sumó el anuncio del periodista Chris Hansen, famoso por el programa To Catch a Predator, quien confirmó que ya investiga casos de explotación infantil en Roblox, en colaboración con autoridades y con el propio Schlep.
La presión internacional crece, mientras Roblox intenta defender su postura. Sin embargo, el clamor de la comunidad gamer y de padres de familia podría marcar un antes y un después en la historia del videojuego online más popular entre niños y adolescentes.





