Plaza Constitución se transforma en un universo narrativo, donde el papel y la voz tejen memorias, ficciones y realidades crudas. La XIV edición de la Feria del Libro, organizada por la Asociación de Libreros de Querétaro, ya está en marcha y continuará todos los días hasta el 3 de agosto, ofreciendo mucho más que libros: espectáculos de música y danza, firmas de autores y la siempre intrigante sección de anticuarios con sus objetos cargados de historia.
Hoy, a las 13:30, el tiempo será el protagonista. José Martín Hurtado Galves presenta Los años, una reflexión doble —histórica y filosófica— sobre envejecer. Un libro que, como señala Margarita Ladrón de Guevara, “mira con dos ojos: uno hacia la ancianidad de su madre y otro hacia su propio paso a la tercera edad”.
Más tarde, a las 18:00, la ficción y la reencarnación entran en escena con Hitlaro, de la periodista Mariana Perusquía. En este pueblo inventado, Sara redescubre su linaje femenino a través de una herencia espiritual que cruza generaciones: madre, abuela, bisabuela. Un relato que huele a misticismo y tierra mojada.
El viernes 1 de agosto también llega con fuerza literaria. A las 12:00, Samanta Echevarría abre el telón del tiempo con Memorias de Tierra Adentro, una novela que arranca en el 1500 y serpentea por la historia de México, mezclando episodios históricos con relatos íntimos de familia. A las 13:30, la narrativa cambia de tono: Mauricio Caudillo presenta Caminamos sobre huesos, una antología sombría donde la violencia es paisaje y los personajes son víctimas del país que los parió.
Y el sábado 2 de agosto, nuevamente a las 13:30, llega Caparazón de arena, la emotiva novela de Daniela Pérez sobre una niña de cinco años que crece tras los muros de una cárcel. A través de los ojos inocentes de Paola, conocemos a las mujeres que habitan ese encierro, pero nunca las razones por las que están allí. Solo sabe una cosa: “hicieron algo”.





